Empresas, gobiernos, equipos deportivos o familias, todos se valen de estrategias para avanzar. Cuando pensamos en objetivos que queremos alcanzar, necesitamos fijar el proceso de ideas anticipadoras referidas a acciones destinadas a conseguirlos y además establecerlas de acuerdo a nuestras posibilidades. Eso es una estrategia. Marcamos estrategias -más o menos trabajadas- para casi todo lo que se nos ocurra.¿Cómo aplicar una política económica en el país? ¿Cómo estructurar el gasto familiar para poder adquirir una vivienda? ¿Qué estudios quiero seguir, cómo los voy a pagar y en qué buscaré empleo posteriormente? ¿Cómo ahorraré dinero para la jubilación? Una estrategia es mucho más que un plan. El plan secuencia una serie de acontecimientos que te lleve de un estado a otro. La estrategia surge cuando hay conflicto real o potencial de intereses, cuando se pretende frustrar los planes de otro porque divergen de los nuestros y cuando se requieren soluciones y decisiones que conllevan riesgos y compromisos de cierta entidad. Sobre esta concepción de estrategia, el libro de Lawrence Freedman hace un contundente repaso histórico de lo que ha significado y significa para el ser humano. Seguir leyendo «ESTRATEGIA»
Después de su revolucionario Sapiens, Yuval Harari continua su espléndida narrativa sobre el destino de la humanidad con Homo Deus. En Sapiens ofrece una visión espectacular de cómo hemos evolucionado hasta nuestros días, empleando una impactante y adictiva manera de presentar datos contrastados con hipótesis razonadas e inteligentes. Con Homo Deus se atreve a prejuiciar lo que está por venir, usando todos los argumentos que asentó en Sapiens para combinarlos con los avances tecnológicos y científicos actuales y profetizar cuál es el siguiente escalón evolutivo. Fiel al estilo desbordante desplegado en Sapiens, se aventura a construir hipótesis bajo esa aparente -y sorprendente- habilidad que tiene de observar el mundo y la historia sin condicionantes, despojado de toda la influencia que podría tener por la información acumulada por siglos de historia, usándola para argumentar y no necesariamente para seguirla. Seguir leyendo «HOMO DEUS»
En 1891 el arquitecto norteamericano Stanford White diseñó y construyó en Nueva York una torre casi idéntica a una construida siglos atrás en Sevilla -entre los años 1172 y 1195- por los almohades, durante la ocupación árabe de lo que hoy es España. La torre, con 102 metros de altura, midió ocho más que la original española, conocida como la Giralda y símbolo actual de Sevilla. La torre de Stanford White, ubicada en la zona del famoso Madison Square Garden, fue la primera gran e icónica construcción de Nueva York, una referencia que competía con la mismísima Estatua de la Libertad, inaugurada cuatro años antes. Lamentablemente fue derribada en 1927. La huella de la torre sevillana se sucedió en multitud de edificios por varias ciudades de EEUU, solo que se adaptaban a los tiempos modernos y se suavizaban o eliminaban los ornamentos almohades. Al igual que en EEUU, multitud de construcciones por toda Latinoamérica se erigieron siguiendo patrones de diseño similares a los de la Giralda o a los del gran monumento nazarí de Granada, la Alhambra – el monumento español más visitado y patrimonio cultural de la humanidad- en definitiva, a edificios singulares de la cultura andalusí.
El libro editado por la editorial almED reúne un inventario de más de 200 obras por toda Latinoamérica, una muestra de la enorme cantidad de arquitecturas que se inspiraron en la Alhambra o en otros edificios singulares de la cultura andalusí, como la Mezquita de Córdoba o la mencionada Giralda de Sevilla, un genuino muestrario de una arquitectura inspirada en el orientalismo con todo un repertorio y variedad en el rigor con el que se aplicaron. La Alhambra sirvió de musa para diseñar palacios, logias masónicas, salones de té y de fumar, plazas de toros y hasta edificios de lotería nacional -como el antiguo de México-. El patrimonio americano está relacionado, en muchas ocasiones, con el origen hispano de sus habitantes, que buscan recuerdos de su tierra cuando encargan a arquitectos que han viajado por Europa la construcción de sus viviendas.
Un libro que encantará a los apasionados de la arquitectura y la historia.
Klaus Schwab es uno de los hombres más influyentes del planeta desde que fundó, en 1971, el Foro Económico Mundial de Davos. Doctor en Economía por la Universidad de Friburgo, de Ingeniería por el Instituto Federal Suizo de Tecnología y con estudios de Administración Pública en Harvard, ha publicado La cuarta revolución industrial. Schwab argumenta la transformación sin precedentes que sufrirá la humanidad gracias a la expansión digital, algo que en su opinión «aumentará los ingresos globales y mejorará la calidad de vida del mundo». A diferencia de otros libros reseñados o mencionados en TBH, como El auge de los robots y Superinteligencia , en el de Schwab se muestra una visión menos inquietante y más optimista del futuro robotizado y digitalizado. El autor focaliza bondades como una segura mayor eficiencia, productividad y el abaratamiento del transporte y comunicaciones, aunque no desdeña la previsible desigualdad por la robotización del trabajo, si bien procura no ser tremendista. Seguir leyendo «LA CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL»
La mitomanía y la heroización son procedimientos psicosociales. Elegimos entre algunos candidatos aquel a quién luego adoraremos por encima de todo lo demás. Los niños no pueden prescindir de héroes para desarrollarse y construirse como personas, mientras los adultos necesitamos de ellos con frecuencia para reconstruirnos, o de líderes para que nos guíen ¡Qué insulsa sería la vida sin episodios amenazadores y sin héroes que nos sacaran del atolladero! Boris Cyrulnik es un prestigioso neurólogo y psiquiatra, pero también un excelente divulgador, especialmente de la resiliencia. Y habla con conocimiento del término como superviviente de un campo de concentración nazi en el que toda su familia murió. El término resiliente, proveniente de la ciencia y física de los materiales, es aplicado en psicología para explicar la capacidad humana de sobreponerse a situaciones dramáticas. Cyrulnik, nativo de la ciudad francesa de Toulon – el primer gran puerto de guerra francés- comenzó a acuñar el término resiliente porque escuchaba que los submarinos son resilientes en su estructura si son capaces de seguir navegando, independientemente de la presión del fondo oceánico o de los choques que reciban. Su libro (Super) Héroes ¿Por qué los necesitamos? describe con maestría cómo hemos desarrollado la necesidad social e individual de tener referentes para sobrellevar todo tipo de tragedias. En condiciones adversas buscamos el referente del héroe o del líder, pero incluso en situaciones favorables o de estabilidad emocional, elegimos mitos (musicales, deportivos, empresariales) a los que seguir o en los que fijarnos.Cyrulnik no sólo justifica por qué el ser humano adquiere esta tendencia, sino que también describe multitud de situaciones en los que confundimos qué es un héroe o qué es una acción heróica, argumentando como buen terapeuta, por qué caemos algunas veces en estos errores. Su libro me recuerda El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl, no obstante ambos sobrevivieron a un campo de concentración nazi y usaron su horrible experiencia para reconstruirse como individuos y ayudar a otros a través de la psiquiatría y psicología. Escribe Cyrulnik «nuestros héroes sólo son grandes porque nosotros somos pequeños. Los adoramos cuando hablan de nosotros, pero los sacrificamos cuando ya no tienen nada que decirnos». En un mundo tan complejo y competitivo, esta lectura resulta gratificante, motivadora, pero también como aviso de la ligereza con la que a veces elegimos los héroes equivocados.
Si te recomiendan un libro de anatomía humana, y no eres ni médico ni fisioterapeuta, ¿te lo leerías?. Seguramente no, pero harás una excepción y no te arrepentirás si lees este bello Aventuras por el ser Humano de Gavin Francis. Un libro sobre anatomia humana, pero también de viajes, de arte, de historia y profundamente humano. Es un compendio de historias sobre el cuerpo, sobre la vida y la muerte, una combinación de experiencias clínicas plagadas de reflexiones sobre cómo hemos imaginado y entendido nuestro cuerpo a lo largo de milenios. Historias basadas en la experiencia clínica del autor, que le sirven para realizar sus reflexiones camuflando convenientemente a los pacientes, a los que une el secreto profesional. Seguir leyendo «AVENTURAS POR EL SER HUMANO»
¿Por qué consumimos más los días de Black Friday o en Navidad? ¿Qué nos empuja a gastar, muchas veces sin un criterio razonable? Se acercan las fechas navideñas, unos días en los que el consumo se dispara envuelto por la emotividad del ambiente, potenciado convenientemente por la publicidad de todo tipo de productos y marcas. Lindstrom es considerado el gran gurú del marketing. Sus estudios sobre neuromarketing y sus teorías sobre hábitos, técnicas y campañas asociadas al consumo son consideradas revolucionarias. Los libros que publica se convierten en best-sellers y todas las grandes marcas se disputan sus servicios. Son especialmente interesantes sus libros Buyology (reseñado aquí en Thebookhunter), Así se manipula al consumidor, Brain Child y Small Data. Os dejo este interesante vídeo de Lindstrom y sus consejos para racionalizar nuestras compras.
No hay duda de que lo que todos queremos es felicidad. El problema es definir, para todo tipo de personas y en todo tipo de circunstancias, en qué consiste ser feliz ¿Es la felicidad un sentimiento puramente subjetivo o puede ser medido? ¿Puedes ser feliz sin saberlo? ¿Puedes ser infeliz sin saberlo? El concepto de felicidad traspasa la esfera privada para volverse global, como el mundo que habitamos. Los políticos dicen trabajar por el bienestar y felicidad de sus gobernados. Las empresas, como Willian Davies escribe en este original libro La Industria de la felicidad, comienzan a centralizar sus valores en torno a la felicidad de los empleados porque la productividad mejorará. La felicidad es excelente para los negocios. Un trabajador alegre produce más. Una persona feliz consume más. La nueva ciencia de los sentimientos humanos -lo que Davies llama «la vigilancia, gestión y gobierno de nuestros sentimientos»- es una de las formas de manipulación de más rápido crecimiento. El capitalismo ha incorporado su propia instrumentalizacion de las emociones con el propósito de maximizar beneficios. La austeridad ha provocado enfermedades y muertes. Las naciones muy desiguales -incluidas las del primer mundo- producen más problemas de salud mental que las igualitarias. Enfermedades por depresión , absentismo y el presentismo lastran las economías nacionales de los principales países. British Airways probó una «manta de la felicidad» que cambiaba de rojo a azul a medida que el pasajero se encontraba más relajadado y alertar a las azafatas del nivel de satisfacción. Un nuevo fármaco, Wellbutrin, promete aliviar los síntomas depresivos que se padecen trás la pérdida de un ser querido. Es tan eficaz, que la Asociación Psiquiátrica Americana ha decidido que estar infeliz más de dos semanas después de la muerte de otro ser humano puede ser considerado enfermedad mental; el duelo es un riesgo psicológico y por ende nocivo para la economía. Daves indaga en ejemplos como estos y aunque algo denso por momentos, este libro aborda con eficacia la cuestión ¿Por qué ser feliz? aunque no la responde. La respuesta deberá buscarla cada uno si logra determinar en qué medida y circunstancias considera que es feliz.
John Le Carré ha mantenido su vida envuelta en un halo misterioso en sintonía con el género literario por el que ha sido reconocido toda su vida, las novelas de espionaje e intriga. En este aspecto ha guardado paralelismo con Graham Green- ambos pertenecieron al servicio secreto británico- a la hora de mostrarse esquivo a entrevistas y apariciones públicas, como si ambos no se hubieran sacudido del todo costumbres adquiridas durante los años que pertenecieron al MI5. Tras admitir una «aversión infantil» hacia la prensa y un amor declarado por «la intimidad de la escritura», David John Moore Cornwell – el verdadero nombre de Le Carré- ha sentido a los 85 años que era hora de contar sus experiencias en primera persona, sin mediar los personajes que ideó en tantas novelas impregnados de su conocimiento y que condujo por tramas tan célebres como la del Espía que surgió del frío. Seguir leyendo «VOLAR EN CÍRCULOS»
Lo primero que hice al comenzar el libro de Robert Cialdini fue reflexionar sobre si sabía distinguir entre influencia y manipulación, independientemente de las circunstancias en las que aplicara un concepto u otro, porque la diferencia puede ser muy sutil según el entorno en el que la tratemos de explicar. Manipular es intervenir en un determinado evento distorsionando la verdad o la justicia bajo intereses particulares. Influenciar es producir efectos de dominio sobre otra persona, inspirando o contribuyendo a tomar decisiones en una determinada dirección. Viendo ambas definiciones creo que, en determinadas situaciones, puede no resultar tan inmediato discernir cuando estamos siendo manipulados o influenciados. Por otro lado, la sensación que me quedó una vez acabada su lectura, es que el autor camina a caballo entre ambos conceptos durante todo el texto y aunque eligió el título de Influencia, termina polarizando sus argumentos en el concepto menos «amable» -el de manipular – construyendo todo un manual de la manipulación como arte de persuasión.
Personas como Ken Robinson, Salman Khan o Sugata Mitra se esfuerzan por universalizar la educación creando nuevas maneras de entender el proceso de aprendizaje. Fomentan – cada uno con su propio estilo – que lo niños se formen a partir de su afán por aprender y no por obligación. Sugata Mitra (premio a charla Ted más inspiradora de 2013) ha revolucionado la manera de enseñar y aprender. Bajo la filosofía que promulga, niños de todo el mundo aprenden colaborando unos con otros, compartiendo conocimiento y construyendo juntos una educación sólida. Decía Confucio que «donde hay educación no hay distinción de clases», porque parte del secreto de lo que uno termina siendo en la edad adulta, incluso en la mayor de las adversidades, está ligado indisolublemente a la educación que se ha recibido.
En el libro Sapiens, de Yuval Harari, se menciona que un artista brasileño -Eduardo Kac – decidió crear en 2000 una nueva obra de arte: un conejo verde fluorescente. Consiguió convencer a un laboratorio francés – previo pago – que modificó genéticamente un embrión de conejo blanco con el de una medusa verde fluorescente y el señor Kac obtuvo su «obra de arte», a la que llamó Alba. Para el artista este suponía una nueva forma de expresar, comunicar, abriendo debates éticos y morales al respecto ¿Es eso cultura? ¿Qué entendemos hoy en día por cultura? A esa pregunta trata de dar respuesta John Brockman editando Cultura, otro recopilatorio de ensayos – diecisiete – que reúne entre el abanico de colaboradores científicos, matemáticos, físicos, músicos, filósofos y escritores que confluyen en el sitio edge.org, en esta ocasión para disertar sobre cómo está evolucionando la cultura con la llegada de las nuevas tecnologías y maneras de comunicarnos. El significado, función y evolución de la cultura está cambiando por el impacto de internet y nuevos modos de entenderla y expresarla se imponen globalmente. Los ensayos tratan de abarcar muchas de las aristas de lo que podemos entender conceptualmente por cultura, desde cómo están cambiando las bellas artes a nuevos comportamientos sociales que terminan arrinconando a culturas tradicionales. La irrupción tecnología esta modificando hábitos sociales, impactando en el modo de comer, vestir, expresarse y en la manera de entender el ocio, alineándonos en un colectivo global on line que devora información, que une desde los lugares más remotos a gente en tendencias comunes, pero que también ofrece un lado oscuro en la interacción de las redes sociales, porque empuja a reaccionar y pensar al son de lo que dice el otro para no quedar excluido o ser atacado por la la multitud. Escultura, pintura, arquitectura, teatro o música – e incluso la forma de vestirse – daban valor cultural a los diferentes pueblos. Ahora es el colectivo global el que se encarga de atribuir valor cultural a todo tipo de objeto que se diseña o a según qué modo de expresarse.
La diferencia entre la gente que se encierra en el baño para leer, rezar o meditar, y la que sólo acude al mismo para cumplir con sus funciones, es que los primeros siempre se encuentran con algún asunto pendiente y los segundos siempre están listos para la jugada siguiente
Esta es alguna de las perlas que Henry Miller dejó en uno de sus ensayos más inclasificable. En apenas cincuenta páginas de Reading in the toilet – traducido más ásperamente al español como Leer en el retrete – Miller mezcla crítica social, análisis de comportamiento humano y un compendio de alegaciones en favor del hábito de la lectura. La costumbre – para algunos – de leer en el cuarto de baño sirve al polémico escritor para arremeter, con ironía y con un lenguaje rudo, tanto contra los lectores excesivamente «profundos» como contra los del mero entretenimiento (los del baño). De esta manera tan peculiar, Miller trata de fomentar en todo lector la búsqueda de una especie de punto medio en el abanico de preferencias literarias, con el fin de que no se pierda la riqueza de la variedad. Una manera original y escatológica de animar a leer.
No es agradable admitir un error. Cuando decidimos hacerlo, ya sea delante de los colegas de trabajo o en nuestro círculo más cercano, se convierte en una lucha interna entre reconocerlo o barrerlo debajo de la alfombra. La naturaleza humana está programada para invitar al optimismo y asumir que el éxito está a la vuelta de la esquina, por lo que gestionamos muy mal afrontar las equivocaciones. La lectura de un artículo sobre este tema en Harvard Business Review, escrito por Dorie Clark y centrado en el ámbito laboral, me dio pie para este post con el que recomendar algunos textos que pueden ser muy útiles para aprender a gestionar estas situaciones. Seguir leyendo «QUÉ HACER DESPUÉS DE UNA MALA DECISIÓN»
Ha – Joon Chang es un eminente economista y profesor de la Universidad de Cambridge. Considerado por la revista Time como una de las diez personas más influyentes del mundo en 2014, no había oído hablar de él hasta este Economía para el 99% de la población. Autor de otros once libros – el más relevante fue 23 cosas que no te cuentan sobre el capitalismo – se embarca en la misión de explicar la economía «para todos los públicos». Aunque el título puede dar una impresión equivocada – y parecer el típico «para dummies» – el contenido del libro de Chang es una acertada aproximación a los conceptos básicos de la economía, desde la perspectiva de un economista que se esfuerza por alejarse de los tecnicismos y corsés de la profesión con el objetivo de hacerse comprender. Se agradece porque en el texto se percibe el esfuerzo pedagógico que exhibe en el intento de conseguir transmitir con claridad los temas que encara.
Se vuelve a reeditar la obra Orientalismo, del palestino Edward Said, un libro que treinta y ocho años después de su aparición sigue siendo tan influyente como polémico. Para Said, orientalismo tenía que ver con el objetivo occidental de dominar, reestructurar, influenciar y adquirir poder de administración sobre Oriente. La finalidad de Said con este texto fue utilizar la crítica humanista para abrir nuevos campos de pensamiento con los que avanzar en la solución de los conflictos que sacuden la región. El autor profundiza en el entendimiento de qué significa Oriente y como son sus pueblos y su historia. Un texto ligado a la dinámica tumultuosa de la historia de Oriente, que vuelve a justificar la necesidad de solucionar los problemas de esta región del planeta, permanentemente envuelta en el drama, repleta de violencia y penurias, con la guerra de Siria, el conflicto de Irak, el perenne conflicto judio-palestino, el drama de los refugiados y el terrorismo del ISIS. Un libro que, treinta y ocho años después, vuelve a poner en duda si el imperialismo occidental realmente ha terminado, ofreciendo también por otro lado qué errores siguen cometiendo los pueblos del lugar en sus actitudes y posicionamientos. Said fue uno de los pensadores más influyentes del pasado siglo y personajes como Barack Obama han declarado en más de una ocasión estár influenciados por los escritos de este intelectual. Orientalismo es Said en estado puro. Humanismo, razón, lógica y un profundo espíritu pacificador para denunciar las prácticas inhumanas e injusticias que se cometen entre los hombres, especialmente en Oriente. Defensor a ultranza de la coexistencia entre palestinos y judíos, formó con su amigo – el prestigioso director de orquesta israelí Daniel Barenboim – la orquesta West Eastern Divan para promover el diálogo entre los pueblos a través de la música. Se creó posteriormente la Fundación Barenboim – Said que prosigue la labor mediante proyectos de educación músical a niños, entre otros. En estos días realiza su gira anual de conciertos por el mundo, que concluye en mi ciudad, Sevilla.
Hasta hace un par de años no había escuchado hablar sobre economía del comportamiento, y fue al toparme con una charla TED de Dan Ariely, el autor de Las ventajas del deseo, que tomé interés por saber más del personaje, sus escritos y del campo de estudio mencionado. El curriculum de Ariely es abrumador y sus libros y artículos son han convertido en referentes desde que publicó Las trampas del deseo, el predecesor de Las ventajas del deseo. Airely resume el comportamiento humano en dos de sus máximas: 1) las personas asociamos nuestra moralidad al grado de engaño con el que somos capaces de sentirnos cómodos, 2) normalmente aspiramos a considerarnos honestos y honorables a la vez que queremos sacar provecho del engaño.
A priori casi todo el mundo tiene claro qué significa invertir, pero cuando nos encaminamos a decisiones reales de inversión – especialmente financieras – perdemos clarividencia del concepto. Tendemos a minimizar variables relacionadas con el riesgo, caemos en determinados sesgos que adormecen las alertas – básicamente por desconocimiento – y mostramos cierta inercia a dejarnos llevar por los cantos de sirena que relatan lo rápido que se puede multiplicar el dinero contratando determinado producto financiero o adquiriendo la acción de cierta compañía.
Se une a Thebookhunter Javier Guillén – autor de inversiones y lecturas– para escribir una serie de artículos sobre inversión autodidacta y literatura relacionada.
Para muchos conjugar el verbo procrastinar es más difícil que poner en práctica lo que significa. Procrastinar, el retraso voluntario de una acción a pesar de sus consecuencias negativas en el futuro, es una costumbre que conlleva una mala gestión del tiempo, que arraigada en nuestra conducta merma nuestra productividad profesional y lastra decisiones en nuestra vida personal. ¿Cuántas veces tendemos a retrasar el inicio o ejecución de una tarea bajo cualquier excusa? Elegir la dilación de nuestras acciones a cambio de un placer o estado de ánimo a corto plazo por lo planeado a futuro es algo que todos hacemos en algún momento, pero no somos conscientes del impacto tan dañido que puede tener si se convierte en un hábito.
Seguir leyendo «YO PROCRASTINO, TÚ PROCRASTINAS, ÉL PROCRASTINA…»
Ya decía Jeff Harvis en su libro Y Google ¿cómo lo haría? que en el mundo actual no necesitamos empresas, gobiernos o instituciones para organizarnos, porque disponemos de herramientas para hacerlo por nosotros mismos. La gente se puede encontrar y unir alrededor de causas, talento, negocios o ideas, en definitiva se puede compartir y clasificar el comportamiento. El problema es que como afirma Moisés Naím en este libro, El fin del poder, en el siglo XXI el poder es más fácil de conseguir, pero más difícil de usar.
No cuentes los días, haz que los días cuenten
Muhammad Alí
Nuestro cerebro tiene diez mil millones de neuronas organizadas y conectadas mediante circuitos, dialogando entre ellas, gestionando nuestras acciones y decisiones cada segundo de nuestra vida. Hablan unas con otras mediante impulsos eléctricos y se valen de sustancias químicas en los mensajes. A los veinte años de edad nuestro cerebro alcanza su máxima plenitud y a partir de ese momento comienza a deteriorarse. El cerebro es un potentísimo ordenador que no siempre funciona como se espera que lo haga, y más allá de problemas derivados de anomalías, lo cierto es que muchas veces nos impulsa a tomar decisiones teóricamente incongruentes con lo que realmente deberíamos hacer si nos pararamos a reflexionar. Los recuerdos, por ejemplo, son una muestra de la complejidad de su funcionamiento, así si por ejemplo tomamos una comida que nos gusta, su sabor se almacena en una zona somatosensorial diferente a la emoción que provoca el comerla, y el nombre que define la comida en otra zona temporal del cerebro.
En su nuevo libro Los Originales, cómo mueven el mundo los inconformistas, Adam Grant (Dar y recibir) se centra en los aspectos que caracterizan a los que no se resignan a aceptar el statu quo y avanzan gracias a un cóctel de inconformismo, pensamiento lateral y creatividad. La gente normal encaja en el mundo tal y como es, mientras que los más inconformistas prueban a cambiarlo para que sea este el que encaje en sus esquemas. Todo progreso depende, pues, de esta brigada de obstinados inconformistas. En el libro, Grant no sólo facilita las claves para que todos intentemos adquirir comportamientos similares a estos Originales, sino que (y quizás lo más interesante) echa por tierra algunas suposiciones comunes sobre el talento y el éxito, apoyándose en individuos concretos y sus historias. Célebres empresarios como Larry Page y Sergey Brin (Google) no están normalmente predispuestos a la asunción de riesgos, a pesar de la imagen que tenemos de lo contrario, Picasso no generaba consistentemente mejores ideas que sus rivales artísticos, pero maximizaba su producción, y con ello la probabilidad de destacar, y el famoso «Tengo un sueño» de Martin Luther King era una síntesis de garabatos de última hora e improvisación sobre el terreno, no fruto de un discurso preparado meticulosamente. El modo de generar ideas, cómo diversificar el proceso, evaluarlas, la dilación estratégica, la persistencia yel liderazgo creativo conforman un libro muy completo, que constata que el éxito de Grant no es casual. En esta charla Ted encontraremos algunas pinceladas de ese universo inconformista para abrir el apetito.
Escuchar la palabra África suele provocar sentimientos encontrados. Por un lado evocamos escenas de aventura, safari, la inmensa sabana y manadas de animales salvajes. Por otro hambrunas, guerras, inmigración, epidemias y la sensación de ser una zona sumida en un permanente estado de socorro. En nuestra mente es un lugar extraño, violento, sin pasado ni contexto, a cuyos problemas (hambrunas y conflictos bélicos) ya somos insensibles, pero del que constantemente nos ocupamos sin éxito mediante una ayuda que está siendo insuficiente, o bien está mal gestionada viendo los resultados. Seguir leyendo «LA GRAN GRIETA, el despertar de África»
Un equipo de investigación del Instituto Max Planck alemán, encabezado por Tania Singer, ha encontrado la zona cerebral clave en la empatía emocional, denominada la Ínsula. Esta zona neuronal parece ser determinante en el desarrollo de la inteligencia emocional y es la que detecta las señales de todo nuestro cuerpo cuando nos solidarizamos con alguien. Cuando ocurre eso, en realidad nuestras neuronas están imitando el estado de la otra persona. Lo verdaderamente revolucionario del descubrimiento, es que Singer y sus colegas han encontrado que la empatía se puede aprender y que mostrar compasión es entrenable. Con ese punto de partida han desarrollado programas de capacitación que están disponibles en un ebook, plagado de imágenes, vídeos y textos tanto explicativos como de ejercicios. Compassion – Bridging Practice and Science es un libro interactivo, sumamente interesante y que se puede obtener gratuitamente en la página http://www.compassion-training.org. De momento sólo está disponible en inglés y alemán.
