No cuentes los días, haz que los días cuenten
Muhammad Alí
No cuentes los días, haz que los días cuenten
Muhammad Alí
Nuestro cerebro tiene diez mil millones de neuronas organizadas y conectadas mediante circuitos, dialogando entre ellas, gestionando nuestras acciones y decisiones cada segundo de nuestra vida. Hablan unas con otras mediante impulsos eléctricos y se valen de sustancias químicas en los mensajes. A los veinte años de edad nuestro cerebro alcanza su máxima plenitud y a partir de ese momento comienza a deteriorarse. El cerebro es un potentísimo ordenador que no siempre funciona como se espera que lo haga, y más allá de problemas derivados de anomalías, lo cierto es que muchas veces nos impulsa a tomar decisiones teóricamente incongruentes con lo que realmente deberíamos hacer si nos pararamos a reflexionar. Los recuerdos, por ejemplo, son una muestra de la complejidad de su funcionamiento, así si por ejemplo tomamos una comida que nos gusta, su sabor se almacena en una zona somatosensorial diferente a la emoción que provoca el comerla, y el nombre que define la comida en otra zona temporal del cerebro.
En pocas semanas estrenaremos verano y Bill Gates ya ha facilitado su particular lista de recomendaciones literarias para este periodo. Una lista ecléctica que busca inspiración y reflexión.
Cómo no ser incorrecto, por Jordan Ellenberg. Ellenberg, matemático y escritor, explica cómo las matemáticas lo envuelven todo en nuestra vida cotidiana sin que seamos conscientes y nos muestra la relevancia que tienen en todo lo que nos rodea.
Cuestión vital, por Nick Lane. Para Gates, es uno de esos pensadores originales que le hace pensar «más personas deben saber acerca de la obra de este tipo«. Lane advierte del papel que desempeña la energía en todos los seres vivos, razonando que sólo podemos entender el comienzo de la vida y nuestra evolución mediante la comprensión de cómo funciona la energía.
El poder de competir, por Ryoichi Mikitani e Hiroshi Mikitani. ¿Por qué las empresas de Japón eran los monstruos de la década de 1980 eclipsando a los competidores de Corea del Sur y China? ¿Pueden volver? Esas preguntas protagonizan esta serie de diálogos entre Ryoichi, un economista fallecido en 2013, y su hijo Hiroshi, fundador de la compañía de internet Rakuten sobre el país nipón, fundamental para entender la economía a escala mundial.
Sapiens: Una breve historia de la humanidad, por Noah Yuval Harari. Harari se embarca en un enorme desafío, contar la historia de la raza humana en sólo 400 páginas. De paso también se adentra en nuestra especie hoy en día y el impacto de la inteligencia artificial, la ingeniería genética y otras tecnologías que nos van a cambiar en el futuro.
Seveneves, de Neal Stephenson. Se trata de un relato de ciencia ficción en el que una lluvia de meteoritos acabará con la vida en la tierra en dos años, por lo que todo el mundo se une para salvar la humanidad.
En su nuevo libro Los Originales, cómo mueven el mundo los inconformistas, Adam Grant (Dar y recibir) se centra en los aspectos que caracterizan a los que no se resignan a aceptar el statu quo y avanzan gracias a un cóctel de inconformismo, pensamiento lateral y creatividad. La gente normal encaja en el mundo tal y como es, mientras que los más inconformistas prueban a cambiarlo para que sea este el que encaje en sus esquemas. Todo progreso depende, pues, de esta brigada de obstinados inconformistas. En el libro, Grant no sólo facilita las claves para que todos intentemos adquirir comportamientos similares a estos Originales, sino que (y quizás lo más interesante) echa por tierra algunas suposiciones comunes sobre el talento y el éxito, apoyándose en individuos concretos y sus historias. Célebres empresarios como Larry Page y Sergey Brin (Google) no están normalmente predispuestos a la asunción de riesgos, a pesar de la imagen que tenemos de lo contrario, Picasso no generaba consistentemente mejores ideas que sus rivales artísticos, pero maximizaba su producción, y con ello la probabilidad de destacar, y el famoso «Tengo un sueño» de Martin Luther King era una síntesis de garabatos de última hora e improvisación sobre el terreno, no fruto de un discurso preparado meticulosamente. El modo de generar ideas, cómo diversificar el proceso, evaluarlas, la dilación estratégica, la persistencia yel liderazgo creativo conforman un libro muy completo, que constata que el éxito de Grant no es casual. En esta charla Ted encontraremos algunas pinceladas de ese universo inconformista para abrir el apetito.
Escuchar la palabra África suele provocar sentimientos encontrados. Por un lado evocamos escenas de aventura, safari, la inmensa sabana y manadas de animales salvajes. Por otro hambrunas, guerras, inmigración, epidemias y la sensación de ser una zona sumida en un permanente estado de socorro. En nuestra mente es un lugar extraño, violento, sin pasado ni contexto, a cuyos problemas (hambrunas y conflictos bélicos) ya somos insensibles, pero del que constantemente nos ocupamos sin éxito mediante una ayuda que está siendo insuficiente, o bien está mal gestionada viendo los resultados. Seguir leyendo «LA GRAN GRIETA, el despertar de África»
El holandés Herman Koch, encumbrado al Olimpo literario por La cena y Casa de verano con piscina, ve publicada en 2016 la edición en castellano de su última novela, Estimado señor M, dos años después de la original publicada en Países Bajos. Koch propone una novela dentro de una novela, en la que un narrador anónimo se esmera en contar todos los detalles más íntimos de su afamado vecino, el señor M, un escritor que conoció la gloria al publicar años atrás una novela inspirada en una trágica historia. El relato que encumbró a M es ahora cuestionado por el misterioso narrador, que duda sobre el reputado vecino construyendo una sólida sospecha sobre si tergiversó intencionadamente los hechos para favorecer las ventas del libro.
Un equipo de investigación del Instituto Max Planck alemán, encabezado por Tania Singer, ha encontrado la zona cerebral clave en la empatía emocional, denominada la Ínsula. Esta zona neuronal parece ser determinante en el desarrollo de la inteligencia emocional y es la que detecta las señales de todo nuestro cuerpo cuando nos solidarizamos con alguien. Cuando ocurre eso, en realidad nuestras neuronas están imitando el estado de la otra persona. Lo verdaderamente revolucionario del descubrimiento, es que Singer y sus colegas han encontrado que la empatía se puede aprender y que mostrar compasión es entrenable. Con ese punto de partida han desarrollado programas de capacitación que están disponibles en un ebook, plagado de imágenes, vídeos y textos tanto explicativos como de ejercicios. Compassion – Bridging Practice and Science es un libro interactivo, sumamente interesante y que se puede obtener gratuitamente en la página http://www.compassion-training.org. De momento sólo está disponible en inglés y alemán.
Es probable que aquel que coordina o lidera algún tipo de grupo u organización se haya cuestionado alguna vez a sí mismo si es un buen jefe, pero ¿se considera un «superjefe»? Si acudimos a la tan socorrida memoria de Steve Jobs admitiremos que fue un líder icónico, pero ¿era un buen jefe?, es decir ¿realmente nos hubiera gustado trabajar para él? Si nos abstraemos del simbolismo de Apple como marca y empresa, de la propia figura de Jobs y nos ceñimos a la pregunta en sí, tenerlo como jefe directo, alguien al que reportar y dar cuenta de tu trabajo cotidiano, quizás no concederíamos un sí inmediato como respuesta, porque Jobs era alguien capaz de humillarte en público si no entendías sus ideas o no compartías su punto de vista; arrastró fama de ser coercitivo en sus maneras y en cierto modo de infringir miedo a los subordinados.
La lista de Thebookhunter para esta edición:
En el primer mundo los avances tecnológicos sirven para aumentar la capacidad de las empresas y los gobiernos, mejorar las condiciones de vida de las personas y ofrecer un abanico innumerable de opciones relacionadas con el ocio y el consumo. Por el contrario, el tercer mundo vive ajeno a muchos de esos avances, más preocupado en universalizar primero servicios básicos como el suministro de agua potable, energía, una vivienda digna o atención médica. En el libro Portfolios of the poor, los autores describen como casi la mitad de la población mundial apenas sobrevive con dos euros diarios y nos dan una lección de que incluso en estas condiciones y con unos recursos pírricos es posible administrarse y sobrevivir; imaginemos que se podría lograr generando unos entornos manifiestamente mejorables para prosperar. La mayoría de las personas con falta de recursos no suele demandar comida, medicinas, energía o agua como prioridad cuando se les pregunta, sino un trabajo. Son muchas las organizaciones y asociaciones que tratan de paliar en el tercer mundo la falta de oportunidades involucrando en la cadena productiva a las personas, no como meros receptores de ayuda externa; ya asoman en el horizonte algunas que además quieren que la tecnología también comience a ser parte de la solución. Sama Group, empresa fundada por Leila Janah en 2008, ha conseguido ayudar a más de 7.000 personas a salir de la pobreza en Kenia, Uganda, India y Haití gracias a puestos de trabajo basados en la tecnología. Invertir en formación y conectividad son las dos grandes apuestas que, según Leila Janah, ayudarán a paliar la pobreza en el mundo. Los empleos digitales permiten a la gente salir de la economía sumergida y precaria, donde sus derechos no son respetados y los trabajos nunca están remunerados con justicia. Para Janah la tecnología ofrece la posibilidad de liberar al ser humano, siempre y cuando estemos dispuestos a responder con equidad a la gran pregunta ¿Cómo queremos distribuir las ganancias que genera el desarrollo económico?
En España cualquiera con más de cuarenta años recuerda de su adolescencia los viajes a la segunda residencia, ya fuera al pueblo o la playa, porque durante muchos años el sueño de toda familia española era poseer una segunda vivienda. No es que ahora no sea parte de la ambición familiar pero, crisis económica aparte y sus consecuentes limitaciones presupuestarias para adquirir y consumir bienes de cualquier tipo, hoy en día la mejora sustancial de las comunicaciones y la globalidad nos alinea en tendencias de todo tipo, entre ellas el modo de aprovechar nuestras vacaciones. Ahora nos gusta viajar y cambiar con frecuencia de lugar vacacional.
La editorial Herder reedita El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl, un superviviente del campo de concentración de Auschwitz. El hombre en busca de sentido no es otra historia estremecedora, que lo es, de supervivencia del Holocausto, sino una lección existencial que sirvió al autor para crear una nueva corriente en psicoterapia, la Logoterapia, considerada la tercera escuela vienesa de psicoterapia (Freud y Adler lideran las otras dos). La terrible experiencia que padeció en su cautiverio Viktor Frankl, psiquiatra, le sirvió para descubrir que el hombre siempre es libre de decidir qué actitud va a tomar ante lo que suceda, incluso en las más dramáticas circunstancias. Él decidió luchar por sobrevivir, que nada ni nadie quebraría sus ganas de vivir, y parafrasea al propio Freud para resumirlo, «quien tiene algo por qué vivir, es capaz de soportar cualquier cómo«, de ahí el nombre de Logoterapia, que proviene de la palabra griega Logos, que significa propósito o significado. Su experiencia en el campo de concentración, descrita en el libro, sirve como escalofriante ilustración de lo que un ser humano puede hacer para salvaguardar su integridad. La libertad interior (la actitud), el amor y la responsabilidad ante la vida son los tres puntales de la Logoterapia, y a los que él se aferró para sobrevivir. Una lectura rápida (130 páginas) pero muy intensa, que no deja indiferente, de un libro que ha vendido millones de ejemplares desde su primera edición. Nuestro sentido de existencia pasa por la capacidad que tenemos para responder responsablemente a las demandas que la vida plantea en cada situación particular, y casos como los de Viktor Frankl lo ejemplifican.
El crack de 2008 reveló que el capitalismo sin reglas es el peor enemigo del capitalismo, pero también que somos incapaces de concebir alternativas. Vivimos obsesionados por la creación de riqueza, no como elemento generador de bienestar individual y colectivo, sino como una carrera ambiciosa por el lucro personal, donde el poder adquisitivo subyace en el fondo de nuestra vida cotidiana como objetivo primario. Mundo financiero y empresas se alimentan de esta necesidad que nos autoimponemos, y son tan ingeniosos en la variedad de sus señuelos que, antes o después, consiguen atrapar incluso a precavidos y prudentes. Seguir leyendo «LA ECONOMÍA DE LA MANIPULACIÓN»
Una commodity es todo bien que tiene valor o utilidad, pero con un nivel muy bajo de diferenciación o especialización. El trigo, por ejemplo, es una commodity. Este cereal es un bien de consumo con una calidad mínima estándar, es decir, no existe diferencia sustancial entre el recolectado en una finca de España o una de Chile. Un ordenador, sin embargo, no es una commodity porque existe un nivel importante de diferenciación, tanto en el producto como en las ganancias que se obtienen con su venta. Habitamos un mundo que todo lo mira bajo el prisma de la economía, encaminado a un sistema basado en lo que el nobel de economía Joseph Stiglitz define como “un dólar, un voto”. El mundo de las finanzas ejerce su yugo implacable y nos empuja a convertir en commodity todo lo que sea susceptible de poder intercambiarse en el mercado bursátil. Por ejemplo, algo tan elemental como el derecho vital a tener una vivienda está sometido a la dictadura financiera, porque las casas ya no están pensadas para ser habitadas, sino para ser rentables. Seguir leyendo «COMODIFICACIÓN»
Hace un par de años leí el libro del científico Stephen Emmott, 10.000 millones, un texto que levantó todo tipo de polémicas en la comunidad científica, y que fue calificado por muchos como ensayo de «terror». El libro me resultó tan interesante como inquietante y catastrofista, un alegato apocalíptico sobre la liquidación del medio ambiente y la consecuente desaparición de la raza humana. Una población que no deja de crecer exponencialmente (de ahí el título, 10.000 millones de personas a corto plazo) y que agota imparable los recursos naturales disponibles. Emmot abruma con un derroche contundente de datos que avalan sus predicciones, y aunque difícilmente discutibles, algunos de ellos fueron rebatidos en su día. La relevancia de Emmott, y la importancia del tema, catapultaron el libro que también inspiró un exitoso documental. En mi caso tomé su lectura como una agitación de conciencias, y traigo a colación la recomendación del libro por la charla Ted de este post. Al Gore se siente optimista, porque nuestras conciencias parecen estar despertando a nivel global y comenzamos a tomar medidas que eviten la destrucción del planeta. Sin ánimo de poner paños calientes a lo que Stephen Emmott describe en su libro, la realidad de nuestra pésima gestión ambiental, quizás encontremos el equilibro adecuado para reflexionar sobre nuestro comportamiento como especie, a medio camino entre las profecías de Emmott y las acciones emprendidas que invitan al optimismo de Gore.

El mundo de ayer, memorias de un europeo, es la reedición de la autobiografía de Stefan Zweig, uno de los escritores más celebrados y populares europeos. La capacidad intelectual y narrativa de Zweig hace que sintetizar el libro sea tan difícil como fácil es recomendar su lectura. El libro es una memoria personal llena de sentimiento, nostalgia, recuerdos, vida, y una crónica lúcida de la Europa de primera mitad del siglo XX. A pesar de pertenecer a una acaudalada familia judía y haberse criado entre la élite intelectual y burguesa vienesa de la época, llama la atención el tono humilde que transpiran sus memorias, un sello que imprimió a toda su obra. El texto es una deliciosa mezcla de sensibilidad, humildad, inteligencia, y sobre todo honestidad a la hora de relatar sus vivencias. El nostálgico recordatorio de lo que supuso la poesía, el teatro y la literatura en su juventud resulta conmovedor en el inicio de libro. La educación en las escuelas y en las universidades, la sexualidad y los tabús de la época, la política y los movimientos sociológicos que marcaron sus vivencias y a la par, el destino de Europa, cobran vida con increíble realismo en su prosa. En un tiempo en el que cualquier referencia histórica que deseamos conocer se encuentra a golpe de clic en Internet, la lectura sosegada de las memorias de Zweig transportan a otro tiempo de una manera tan personal y con tal realismo que cautiva, e invitan aproximarse a esa parte de la historia europea a través de sus ojos. Una lectura para disfrutar sosegadamente, compartiendo el compromiso vital de una figura adelantada a su tiempo, su coraje civilizado, sus convicciones a prueba de genocidios, la angustia de sus interrogantes y su brillante testimonio.
La habitación es una novela corta, a medio camino entre el cuento, la fábula y un ensayo sobre la burocracia empresarial. Un relato conciso que deja impronta y genera cierta ansiedad en el intento de buscar la respuesta correcta a lo que plantea su autor, Jonas Karlsson. Y es que lo que subyace en esta historia surrealista queda abierto a la interpretación de cada uno. Para todo el que trabaje en una oficina de una administración pública o de una empresa privada de cierto tamaño, reconocerá en muchos pasajes la naturaleza estéril de la vida que en ocasiones impera por la burocracia ineficiente, presa de la propia estructura inherente al sistema y por la particular interpretación de los que la aplican, muchas veces con poca diligencia. Seguir leyendo «LA HABITACIÓN, una novela para reflexionar sobre nuestro modo de trabajar»
Stephen Hawking puede comunicarse gracias a los avances de la tecnología, y sin embargo hace tiempo que viene alertando al mundo: hay que tener cuidado con la Inteligencia Artificial. Los avances tecnológicos en campos como la computación, robótica y nanotecnología son notables, y asistiremos a saltos cuantitativos y cualitativos muy relevantes en los próximos años, por lo que sería conveniente reflexionar sobre el avance de la inteligencia artificial, y lo que puede suponer su implementación sin control en la especie humana. La posibilidad de que en cien años no seamos la especie dominante, suena catastrofista, pero ya no es ciencia ficción.
Dos libros muy interesantes al respecto son Superinteligencia: caminos, peligros, estrategias, de Nick Bostrom , y Qué pensar sobre las máquinas que piensan , el recopilatorio de ensayos sobre la pregunta de 2015 de edge.org, editado por John Brockman. El libro de Bostrom, filósofo de la Universidad de Oxford, ha causado impacto en la comunidad científica y tecnológica. Su reflexión acerca de cómo afrontar un futuro en que la inteligencia artificial supere a la humana, ha recibido el respaldo explícito de cerebros de Silicon Valley como Bill Gates y Elon Musk, de filósofos como Derek Parfit o Peter Singer, o de físicos como Max Tegmark, profesor del MIT. En el caso del recopilatorio de Brockman, 192 autores entre lo más granado del mundo científico e intelectual exponen sus opiniones e inquietudes sobre el desarrollo de la IA, y encontramos teorías y opiniones de lo más diverso. Desde visiones optimistas, repletas de ilusión y esperanza, hasta las más inquietantes y tenebrosas.

Descifrar las claves que conducen al éxito profesional es una tarea a la que se han encomendado muchos autores. Decía Nassim Nicholas Taleb en su ¿Existe la Suerte? que el trabajo duro, el esfuerzo, la constancia, ser puntual y cumplidor, educado, llevar la camisa limpia e ir aseado al trabajo, son el tipo de cosas convencionales que contribuyen al éxito. Sin duda que son necesarias, pero no son la causa del éxito. Asociamos el logro a los mencionados factores vinculados al esfuerzo, talento, perseverancia y disciplina, pero nuestro cerebro invierte a veces el sentido de la causalidad, porque el hecho de que toda persona inteligente, perseverante y trabajadora tenga éxito no implica que toda persona de éxito sea necesariamente inteligente, trabajadora y perseverante. Seguir leyendo «LA IMPORTANCIA DE CÓMO FUNCIONA EL NETWORKING: DAR Y RECIBIR»
https://youtu.be/6ZTRPFyEPmg?t=6s
Nicholas Carr, ex-director de la Harvard Business Review, autor del exitoso (y polémico) libro Superficiales, ¿qué está haciendo internet con nuestras mentes? , advertía sobre la incitación de internet a buscar lo breve y lo rápido alejándonos de la posibilidad de concentrarnos en una sola cosa. Pasamos muchas horas frente al ordenador saltando de página mientras hablamos por Skype, contestamos al correo, comentamos en Twitter, mensajeamos por Whatsapp y miramos Facebook. Internet y las redes sociales alientan la multitarea y fomentan muy poco la concentración. Hemos entregado nuestra vida a la multitarea digital. Carr es defensor de un uso racional de la tecnología, y alerta sobre la trampa de pensar que el uso que hacemos cada uno de nosotros de la misma es opcional: si tus colegas de trabajo te envían treinta e-mails al día y tú decides no mirar el correo, tu carrera sufrirá. Si te sales del grupo de Whatsapp, o no interaccionas por Facebook, tus relaciones se tambalean. La tecnología no es neutral, cambia las normas sociales e influye en nuestras elecciones. Somos seres más eficientes procesando información pero menos capaces para profundizar en esa información, y al hacerlo no solo nos deshumaniza sino que nos uniformiza. En contrapartida, Jonathan Harris, ingeniero informático y artista digital con obra permanente en el MOMA, defiende la bondad terapeútica de internet y el potencial unificador y humanizador de la tecnología, aunque se alinea con Carr y anima a recuperar el foco y evitar la dispersión contínua de nuestra atención. Dos caras de la misma moneda sobre las que basar reflexiones.