Qué mejor figura para hablar de creatividad que la persona que creó una de las empresas más creativas del mundo, Pixar. Este Creatividad S.A describe la particular fórmula del creador de Pixar – y actual presidente de Disney – para lograr equipos creativos.


Ed Cadmull te conduce durante la lectura al auténtico corazón de Pixar, desglosando las ideas y técnicas que han hecho de Pixar una empresa no sólo muy rentable, sino enormemente creativa. Cadmul fue  también un visionario en sus inicios con George Lucas y, como él mismo cuenta en el libro, comprendió rápidamente que el cambio inevitable en la industria del cine llegaría por el uso de los efectos especiales, siendo pionero en el tratamiento 3D de las imágenes. Resulta inevitable recordar historias similares sobre la “clarividencia” de otros como Steve Jobs, Bill Gates, Larry Page, Zuckerberg o más recientemente Elon Musk.

Cadmul defiende la creatividad como eje central de la organización frente a los convencionales métodos de producción de las empresas, que miden más los protocolos, las reglas y los códigos de actuación que el resultado. Entiende la creatividad como la suma de varios factores, no como una mera y etérea fuente de ideas que surjan por el propio talento de parte de los miembros de una organización. La creatividad como el resultado de una simbiosis perfecta entre las personas y una libertad total para desarrollarse en su trabajo diario, haciendo que la suma de pequeños detalles (sin cortapisas y/o protocolos muy marcados) vayan construyendo el camino hacia un objetivo final común de la organización de la que todos se sientan orgullosos. Así funciona Pixar.  Probablemente como lectores podríamos pensar que la empresa a la que pertenecemos, ya por actividad, tipo de negocio y/o estructura organizativa, difícilmente podrá aplicar técnicas similares a las suyas, pero lo que subyace en el mensaje de Cadmull es lo estimulante de su discurso, cómo generar un ecosistema que estimula la creatividad
Cadmull defiende insistentemente la innovación como vehículo para alcanzar la competitividad, lo que necesariamente pasa por generar continuamente ideas nuevas y frescas, obliga a ser constantemente creativos. La manera en que destripa las reuniones de brainstorming (Braintrust para Pixar) de la compañía o su manera de describir con precisión las situaciones a las que se fueron enfrentando con cada una de las películas que triunfaban en taquilla, consiguen transmitir cómo se construye una organización creativa basada en el objetivo común y la libertad de los trabajadores. En muchos momentos pareciera que Cadmull enumera las “lecciones aprendidas” en su etapa en Pixar. Durante gran parte de la lectura tienes la sensación que se divierte añorando “los buenos viejos tiempos”, como si estuvieras  en mitad de una reunión de amigos bebiendo unas cervezas y escuchándolo, haciendo que las ideas que pretende trasladar fluyan y sean asimiladas con naturalidad.
Una lectura muy amena, divertida y a la vez inspiradora.