Aquí no hacemos las cosas así supone la segunda incursión de John Kotter en el terreno de la fábula para explicar sus teorías sobre management. El éxito de su anterior Nuestro iceberg se derrite  debió animarle para repetir este estilo narrativo con el que explicar asuntos relacionados con la gestión y la mejora de organizaciones.

En esta ocasión la fábula se centra en un grupo de Suricatas en el desierto africano del Kalahari. Kotter presenta una colonia organizada en rígidas estructuras de liderazgo y gestión que en el pasado han hecho a la colonia prosperar, por lo que nadie cuestiona el orden establecido y las ideas innovadoras son recibidas con “aquí no hacemos las cosas así”.  Sin embargo, la colonia es incapaz de responder a los nuevos retos en un entorno cambiante -sequía prolongada, buitres amenazantes…- escenarios con los que establece el paralelismo actual de nuestra sociedad, en el que las organizaciones están sometidas al cambio constante y la capacidad de adaptación y resiliencia son fundamentales para sobrevivir.Kotter situa entonces en escena una pequeña colonia Start-up. En este grupo existe la visión de la propiedad compartida y sus miembros tienen licencia para explorar nuevas ideas, tratando de resolver problemas de forma creativa. La pequeña start-up comienza a tener problemas cuando crece en tamaño y padece pérdida de responsabilidad -se diluye entre los miembros- y una falta de disciplina, propia por otro lado de las organizaciones más grandes y que les permite operar. A partir de ese momento Kotter despliega su modelo de management, a medio camino entre los tradicionales exitosos y los nuevos propios de las start-ups y que aventura que las organizaciones complejas operen en entornos cambiantes.

De acuerdo a la tabla Liderazgo vs Management que el autor usa en su último libro XLR8, en el que despliega toda sus teorías más innovadoras sobre gestión de organizaciones modernas,

La mayoría de las organizaciones se sitúan en el cuadro inferior derecho “bien dirigido pero demasiado burocrático e incapaz de cambiar rápidamente”. Su ejemplo de colonia Start-up se situaría en el cuadrante superior izquierdo “innovadora, adaptable y enérgica, pero caótica”. Para Kotter el modelo óptimo sería la de cuadrante superior derecho “bien dirigida e innovadora, adaptable y energético”.

En la fábula muestra cómo es posible innovar y adaptar al cambio a una organización mediante las políticas adecuadas. El nuevo grupo -que conforma una espécie de coalición orientadora- elabora iniciativas que encauzan al grupo al aprovechamiento de las oportunidades, escuchando a todos (no solo a los machos alfas, el equivalente a los directivos de mayor rango en una empresa) y no desestimando ninguna propuesta hasta verificar si tiene valor potencial. Nos enseña que basta un pequeño grupo de personas en una organización para poner en marcha el cambio si se les atribuyen las herramientas necesarias y se establecen las condiciones adecuadas, porque a menudo gran parte de los logros de la gente no tiene tanto que ver con inventar o generar ideas completamente nuevas sino con encontrar algunas ya establecidas pero invisibles para otras personas. De igual forma, los éxitos bien comunicados y celebrados producen cambios y provocan impulso.

En resumen, una lectura amena basada en un estilo aparentemente infantil pero repleto de sabiduría de las organizaciones.