Jano era el dios romano de las puertas, los comienzos y los finales. Le atribuían -entre otras cosas- la invención del dinero, la navegación, la agricultura y aseguraba buenos finales. Se le representaba con dos caras opuestas. Su capacidad de mirar en dos direcciones y representar personas con aspectos del carácter muy disímiles entre sí, sirve para calificar de janosianos a las personas que son capaces de ver las dos caras de las situaciones. Eso afirma ser –janosiano– el protagonista de El simpatizante, la novela de Viet Thanh Nguyen, ganadora del premio Pulitzer. “Soy un espía, un durmiente, un fantasma, un hombre de dos caras. Tal vez no es sorprendente que yo también sea un hombre de dos mentes. No soy un mutante incomprendido de un cómic o una película de terror, aunque algunos me han tratado como tal. Soy simplemente capaz de ver cualquier problema de ambos lados”. Así comienza el relato de Nguyen, con unas palabras del protagonista similares a las pronunciadas en Un hombre invisible de Ralph Ellison, cuyo protagonista y narrador comparte también  el hecho de no tener nombre. Las primeras páginas dan pronto pistas al lector de que se enfrenta a muchas novelas dentro de la misma, a novela de guerra, de espías, de inmigración, de política y hasta de ideas, una mezcla que por momentos resultará excesiva y confundirá sobre hacía donde pretende dirigir la historia el autor pero que esboza y destierra con ingenio muchos tópicos de la guerra de Vietnam, tantas veces vista en cine y televisión desde una perspectiva 100% estadounidense.  Seguir leyendo “EL SIMPATIZANTE”