¿Quién gobierna el mundo?, si nos hacemos esa pregunta es casi inevitable adoptar la convicción de que los actores que rigen los asuntos mundiales son los estados, especialmente las grandes potencias. Pero si elevamos nuestro nivel de abstracción puede ser engañoso, porque más allá de las complejas estructuras internas de cualquier gobierno, las decisiones y el liderazgo político son grupúsculos de concentración de poder de unos pocos que suelen marginar  a la población en general. En el mejor de los casos en los estados democráticos se nos llama a las urnas periódicamente, pero los líderes elegidos rara vez se dejan llevar por los intereses de los votantes en sus decisiones. Conglomerados empresariales multinacionales, grandes instituciones financieras -y en muchas ocasiones las ambiciones personales de un amplio espectro político- han concentrado la riqueza y el poder en menos manos. Seguir leyendo «¿QUIÉN DOMINA EL MUNDO?»