Disfrutamos avances tecnológicos que parecían impensables hasta hace muy poco, volamos al espacio exterior pilotando cohetes y fabricamos medicinas que curan prácticamente todas las enfermedades. Sin embargo, la cara B de los grandes éxitos de la humanidad muestra lo que estamos dispuestos a tolerar a cambio del bienestar de una parte de la población. Pobreza, discriminación racial y religiosa, conflictos bélicos y una extensa lista de desequilibrios ponen de relieve que no todas las vidas humanas se valoran por igual. Norte, sur, este y oeste son los puntos cardinales que nos sirven de orientación geográfica, pero también una metáfora del statu quo de la sociedad actual. Cuanto más al norte y más al oeste mas rica y próspera es la sociedad, relegando al sur el papel de secundario, colgándole el cartel de conjunto de regiones deprimidas, conflictivas y dependientes del poderoso norte. Si añadimos la carrera armamentística (especialmente la nuclear) como histórica herramienta de control y sometimiento, tenemos los mimbres que subyacen en el relato corto de Joseph Locubin. Seguir leyendo “COLONIA ESPERANZA”