Timothy W. Gallwey, entrenador de tenistas en los años setenta, decidió un día plasmar en un libro (1972) los fundamentos en los que basaba su filosofía de entrenamiento, centrada en aumentar el potencial de sus jugadores a través de la mente más que en la técnica. El libro, titulado El juego interior del tenis,  se convirtió en un éxito arrollador de ventas porque Gallwey había “descubierto” cómo crecer profesionalmente mediante una nueva forma de aprender. Después del tenis se dedicó muchos años a la consultoría de empresas, y llegado un momento tuvo claro que -para seguir haciendo caja- los preceptos en los que basaba su filosofía de entrenamiento tenístico eran perfectamente extrapolables a otros ámbitos profesionales, de ahí este El juego interior del trabajo. Más allá de los fines lucrativos del autor sobre la explotación de un mismo concepto, lo cierto es que para muchos Gallwey es el padre del coaching moderno, por eso podría merecer la pena la lectura de este libro. Seguir leyendo “EL JUEGO INTERIOR DEL TRABAJO”