Hace dos siglos que Mary Shelley dio vida en su novela a Frankenstein y desde entonces se han sucedido versiones literarias y las más recientes cinematográficas para transformarlo en un mito del terror. El iraquí Ahmed Saadawi bebe de la original idea del cuerpo fabricado por retales de otros cobrando vida, pero ahí acaban los paralelismos. Su magnífica novela se convierte en una audaz y mordaz crítica a la guerra, ayudado por el surrealismo de un Frankenstein sin el cuál no se podría explicar tan bien los mensajes que el autor consigue incrustar en el relato. La historia se sitúa en el Bagdag ocupado por los estadounidenses después de la derrota de Sadam, en el que la gente trata de recobrar su vida cotidiana de la mejor manera posible, entre atentados con bombas e inmolaciones de suicidas casi diarios. En una atmósfera de degradación y fracaso moral, prosperan los buscavidas, los corruptos y los arribistas frente a los que simplemente se ha dejado llevar, frustrados y resignados por el daño, el terror y la destrucción de años de conflictos. Esa gente que simplemente aspira a una cotidianidad tranquila, en la que los problemas principales sean la búsqueda de un trabajo, una vivienda digna, una escuela para los niños y las alegría y tristezas derivadas de las relaciones personales. Saadawi consigue pintar esas dos caras de la ciudad y las conecta mediante el ser sobrenatural de una manera tan original como efectista. Seguir leyendo “Frankenstein en Bagdag”