Cuanto más sabes, más independiente eres, y leer es un camino perfecto para ayudar a conseguirlo. Como además la mejor manera de entender el presente es conociendo el pasado, el profesor de literatura y filósofo Nuccio Ordine presenta mediante una original propuesta conseguir este coctel perfecto: leer, conocer el pasado y hacer pensar. Usa fragmentos de texto de clásicos de la literatura para estimular el pensamiento crítico y la reflexión a la vez que relaciona arte, literatura e historia de las ideas. Siguiendo una práctica habitual en sus clases universitarias -la de leer fragmentos sobre los que establecer una interacción reflexiva con sus alumnos- Ordine se vale de referentes como Platón, Cervantes, Shakespeare,  Goethe, Italo Calvino, Flaubert, Pessoa, García Márquez y otros influyentes intelectuales que no fueron escritores- como Einstein– para alertarnos de lo temible que puede ser el pensamiento único y la alienación de ideas a los que parece destinado el mundo actual. De camino nos recuerda que enseñanza y educación son la mejor forma de resistencia a esta tendencia al servicio de la mercantilización de todo lo que engloba nuestras vidas.

Tiene Ordine la virtud de elegir con tino los fragmentos de estos clásicos, pues raro es el que no estimula el deseo de leer- o releer- algunas de estas obras. Si no has leído alguno de estos clásicos porque nunca te ha atraído o has sentido demasiado respecto y distancia en el atrevimiento de abordarlos, es probable que el libro de Ordine te haga replanteartelo. Acierta en su objetivo de despertar curiosidad y alimentar el debate como si fuera el fabricante del más sofisticado frasco de perfume, presentado en formato pequeño, pues el libro apenas le ocupa 160 páginas. Esto probablemente alimentará el debate de que son muchos los que no aparecen entre sus elegidos, quizás en un futuro el autor decida exprimir la fórmula y en otro volumen recopile nuevos fragmentos de obras esenciales que recuerden al lector que una mente abierta y receptiva al aprendizaje continuo es el mejor arma contra la ignorancia y el sometimiento a la tendencia del pensamiento unidireccional. El autor aconseja leer a los clásicos y aprender de ellos para luchar contra la quimera del mercado y el filtro de la inserción laboral supeditada a la adquisición de habilidades y capacidades que excluyen el humanismo, porque el conocimiento mediante el esfuerzo vinculado a la reflexión crítica es la mejor herramienta para sobrevivir a un mundo en constante cambio.