No hace tanto que vivíamos sin internet y sin embargo, la dependencia que tenemos de la red es tanta que imaginar un mundo sin acceso y conectividad sería como una pesadilla. Sobre semejante suposición, la ausencia de internet auto impuesta por los humanos en un mundo futuro, monta The Private Eye una propuesta lectora de lo más adictivo. La acción de la serie ocurre en Los Ángeles en 2076, décadas después de que una catástrofe en la red llamada “la inundación” desatara una fuga masiva de la información personal y privada en el mundo. El guión parte repleto de ocurrencias muy revolucionarias, como que el periodismo sea ahora un estamento gubernamental en una especie de policía civil cuya misión es publicar y velar por la difusión oficial de cualquier hecho. O que en pos de la privacidad perdida por la difusión en su día de todo tipo de datos personales en internet, se permita a todos los individuos crear una identidad alternativa para sí mismos y usarla a su criterio. Los autores articulan esta particularidad disfrazando literalmente a todos los habitantes, una metáfora y a la vez un contundente recordatorio de lo importante de saber gestionar la privacidad, llamando nuestra atención sobre la excesiva exposición pública que ejercemos hoy día en redes sociales. Pero por revolucionario que resulte el escenario que monta Vaughan, el cómic no es más que una novela negra muy atractiva, en el que el elenco de personajes que van apareciendo siguen los estereotipos del género. La aparente y sencilla tarea de verificar unos antecedentes por parte del protagonista, un detective privado (en este caso un paparazzi) envuelto en los tics más reconocibles del género, desembocará en un complejo y misterioso caso de asesinato cuya resolución ayudará a salvar al mundo de un poderoso villano.  Seguir leyendo “THE PRIVATE EYE”