Deshacerse de las responsabilidades, irse a la montaña o a la playa más cercana -según preferencias- y dedicarse a “vivir, sin más” con lo que vaya saliendo, es un pensamiento que pasa por la cabeza de la mayoría en algún momento de la vida. Un mal socio de negocios, un jefe que te hace odiar un trabajo que no puedes dejar porque necesitas el dinero, una vida en pareja que dista mucho de parecerse a lo que soñaste o unos estudios universitarios que te han hecho ver que no son tu verdadera pasión. Situaciones que instaladas en la rutina hacen que te sientas como si las paredes de una habitación se fueran cerrando y no puedes evitarlo. Pero dar “el gran paso” te puede convertir en un paria social, en diana de todo tipo de comentarios y, por supuesto, darlo no significa conseguir “vivir, sin más” con lo que vaya surgiendo en un estado de felicidad sustancialmente mejor al dejado atrás. La sociedad puede ser un juez severo cuando no cumples con las estándares establecidos, pero a veces un individuo puede ser empujado tanto que algo sucede para desencadenar “el paso” que te haga romper con todos los lazos que te mantienen bajo control. Tal es el caso del protagonista de El año de la liebre, del autor finlandés Arto Paasilinna. Seguir leyendo «El año de la liebre»
